La competencia nos obliga a ajustar márgenes, y en ocasiones es un factor determinante para que el cliente acepte el presupuesto, con el peligro que puede suponer trabajar por debajo de nuestros márgenes.
La creación de una empresa implica crear un modelo de negocio, en el que mi producto o servicio pueda ser conocido por mis clientes potenciales y que esté dispuesto a pagarlo.
La venta del negocio es el momento de rentabilizar el esfuerzo del trabajo realizado durante años, y poder realizar y disfrutar de una nueva etapa en la vida.